Dos grandes firmas dueñas de importantes complejos ubicados en la ciudad de Nueva York, decidieron cancelar la deudas con sus acreedores cediendo dos complejos inmobiliarios.
Estas firmas son Tishman Speyer (propietaria del rascacielos Chrysler y del Rockefeller Center de Nueva York) y BlackRock, quienes en el año 2006 adquirieron los complejos residenciales Peter Cooper Village y Stuyvesant Town por 5.400 millones de dólares. Esta operación inmobiliaria fue la mayor realizada en Estados Unidos hasta ese entonces. Era una época de créditos baratos y bonanza económica, pero el grave problema sobrevino con el estallido de la crisis financiera internacional.
Cuando explotó la burbuja financiera e inmobiliaria, el pago de la deuda contraída para financiar la operación se convirtió en algo imposible de afrontar, y luego de arduas negociaciones para reestructurar la misma, de unos 4.400 millones de dólares (3.140 millones de euros), que se prolongaron durante muchos meses y terminaron en un rotundo fracaso, los dueños de las firmas optaron por ceder la propiedad a los acreedores.
Este complejo, que abarca una superficie de 32 hectáreas con 11.227 viviendas, está ubicado en la isla de Manhattan y fue construido a fines de la década de los 40, para albergar a los veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces vivieron en él familias de clase media y baja, pero las inmobiliarias tenían previsto reformarlos para construir viviendas de lujo destinados a las clases más acomodadas.
Lo que aún es una incógnita es cómo reaccionarán los mercados ante este problema financiero afrontado por dos importantes firmas.

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